martes, 1 de septiembre de 2015

Valor 




El Valor es una cualidad que confiere a las cosas, hechos o personas una estimación, ya sea positiva o negativa. La axiología es la rama de la filosofía que se encarga del estudio de la naturaleza y la esencia del valor.

Para el idealismo objetivo, el valor se encuentra fuera de las personas; para el idealismo subjetivo, en cambio, el valor se encuentra en la conciencia (o sea, en la subjetividad de los sujetos que hacen uso del valor). Para la corriente filosófica del materialismo, la naturaleza del valor reside en la capacidad del ser humano para valorar al mundo en forma objetiva.



En otro sentido, los valores son características morales inherentes a la persona, como la humildad, la responsabilidad, la piedad y la solidaridad. En la antigua Grecia, el concepto de valor era tratado como algo general y sin divisiones, pero a partir de la especialización de los estudios, han surgido diferentes tipos de valores y se han relacionado con distintas disciplinas y ciencias.


Los valores también son un conjunto de ejemplos que la sociedad propone en las relaciones sociales. Por eso, se dice que alguien “tiene valores” cuando establece relaciones de respeto con el prójimo. Podría decirse que los valores son creencias de mayor rango, compartidas por una cultura y que surgen del consenso social

La teoría de los valores implica la existencia de una escala, que va de lo positivo a lo negativo. La belleza, lo útil, lo bueno y lo justo son aspectos considerados como valiosos por la sociedad.








                            

Concepto de 
Axiología

El concepto de axiología proviene del idioma griego antiguo “valioso”. La axiología es comprendida como el estudio filosófico sobre los valores y juicios valorativos. Aborda tanto a los valores considerados como “positivos” como así también  a los valores “negativos”, su análisis se centra en los principios cuya función es delimitar lo que es o no valioso para una persona, cultura o sociedad
Haciendo hincapié en examinar los fundamentos, la axiología es realmente de importancia para los estudios investigativos en los cuales se evalúan los valores en lo estético, ético o moral.
La axiología determina que los valores pueden ser clasificados bajo el punto de vista de dos corrientes tradicionales del pensamiento filosófico occidental, por el paradigma subjetivista o el objetivista. Los valores para el objetivismo son lo bello, el bien, el mal, la verdad o lo falso, son en sí mismo una finalidad. Por el contrario se consideran valores subjetivos aquellos que son utilizados como un medio necesario para alcanzar un fin u objetivo determinado cuyo caso se encuentra motivado por el deseo personal de quien realiza la acción.



miércoles, 24 de junio de 2015

MEDIOCRIDAD 



El Hombre  Mediocre 

La Humanidad ha evolucionado y siempre estará en continuo cambio, más el hombre mediocre

y conformista jamás evolucionará, su actitud inequívoca lo ha convertido en un ser que

“no habla nunca; repite siempre, juzga a los hombres como los oye juzgar ”,

se ha convertido en el eco de otros, (por no decir de todos) estas personas son llamadas: fanáticas,

(por decirlo de alguna forma) son fans de a quienes son líderes, de aquellos que escuchan decir frases célebres,

se sorprenden por todo y solo viven de ilusiones, su mundo: “El País de las Maravillas”.

Hombres sin Personalidad 

 La personalidad individual comienza en el punto preciso donde cada uno se diferencia de los demás; en muchos hombres ese punto es imaginario. Por ese motivo, al clasificar los caracteres humanos se ha comprendido la necesidad de separar a los que carecen de rasgos característicos: productos adventicios del medio, de las circunstancias, de la educación que se les suministra, de las personas que los tutelan, de las cosas que los rodean.”Indiferentes” ha llamado a ribot a los que viven sin que se advierta su existencia.
Aunque los hombres carecemos de misión trascendental sobre la tierra, en cuya superficie vivimos tan naturalmente como la rosa y el gusano, nuestra vida no es digna de ser vivida sino cuando la ennoblece algún ideal: los más altos placeres son inherentes a proponerse una perfección y perseguirla. El poder que se maneja, los favores que se mendigan, el dinero que se amasa, las dignidades que se consiguen, tienen cierto valor efímero que puede satisfacer los apetitos del que no lleva en si mismo, en sus virtudes intrínsecas, las fuerzas morales que embellecen y califican la vida; la afirmación de la propia personalidad y la cantidad de hombría puesta en la significación de nuestro yo.
Muchos nacen; pocos viven. Los hombres sin personalidad son innumerables y vegetan moldeados por el medio, la falta de personalidad hace a estos, incapaces de iniciativa y de resistencia.
Entorno del hombre mediocre 

Si pudiéramos medir los valores individuales, graduarían se ellos en escala continua, de lo bajo a lo alto. Entre los tipos extremos y escasos, observaríamos una masa abundante de sujetos, más o menos equivalentes, acumulados en los grados centrales de la serie. El hombre decimos ahora es un animal que evoluciona en las mas recientes edades geológicas del planeta; no fue perfecto en su origen, ni consiste su perfección en volver a las formas ancestrales, surgidas de la animalidad simiesca.
El concepto de la normalidad humana solo podría ser relativo a determinado ambiente social ¿serian normales los que mejor “marcan el paso”, los que alinean con mas exactitud en las filas de un convencionalismo social? En este sentido el hombre normal no seria sinónimo de hombre equilibrado, ¿será entonces lo que en la filosofía, en literatura o en la política, se llama un ecléctico, un justo-medio? de ninguna manera, contesta. El que es justo medio lo sabe tiene la intención de serlo; el hombre mediocre es justo medio sin sospecharlo lo es por naturaleza, no por opinión; por carácter, no por accidente. Pero fuerza es reconocerlo, tales definiciones son inseguras desde el punto de vista de la psicología social; conviene buscar una mas exacta e inequívoca, abordando el problema por otros caminos.

CONCEPTO SOCIAL DE LA MEDIOCRIDAD

No obstante las infinitas diferencias individuales, existen grupos de hombres que pueden englobarse dentro de tipos comunes; tales clasificaciones, simplemente aproximativas, constituyen la ciencia de los caracteres humanos, la teología, que reconoce en Teofrasto su legítimo progenitor. Esas clasificaciones, admisibles desde algún punto de vista especial, son insuficientes para el nuestro.
Cada individuo es el producto de dos factores: la herencia y la educación. La primera tiende a proveerle de los órganos y las funciones mentalmente que le trasmiten las generaciones precedentes; la segunda es el resultado de las múltiples influencias del medio social en el que el individuo esta obligado a vivir. Esta acción educativa es, por consiguiente, una adaptación de las tendencias hereditarias a la mentalidad colectiva: una continúa aclimatación del individuo en la sociedad, el niño desarrollándose como un animal de la especie humana, hasta que empieza a distinguir las cosas inertes de los eres vivos y a reconocer entre estos a sus semejantes.
El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad; es por esencia imitativo y esta perfectamente adaptado para vivir en rebaño, reflejando las rutinas, prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad.Asi como el inferior hereda “el alma de la especie”, el mediocre adquiere “el alma de la sociedad”.Es original e imaginativo, desadaptandose del medio social en la medida de propia variación. todos) estas personas son llamadasd


Epicúreos


La filosofía de Epicuro es como la de cínicos y escépticos una filosofía transgresora, un ejercicio de liberación individual, que mediante la autarquía(autosuficiencia) y la ataraxía (serenidad de ánimo) pretende alcanzar un estado de felicidad. Sin embargo dentro de estos rasgos comunes hay diferencias notables entre ellos. Al menos se diferencian en la importancia de cosas como la ciencia o el placer, Epicuro cree que es necesario el conocimiento científico de la realidad para conseguir las metas que se propone y además para éste filósofo la felicidad está estrechamente relacionada con el placer .

El placer como fin supremo 
Placer cinético y placer catastemático Primacía de los placeres del alma Placeres moderados o racionales La felicidad a través de la ataraxía 

Para Epicuro la finalidad de la existencia es conseguir una vida feliz, esto se logra mediante el placer y la misión de la filosofía es tratar de evitar todos los obstáculos que puedan impedir esta meta y mostrar el camino para alcanzarla.
Felicidad y placer, eudaimonia y hedoné, son el objetivo de la filosofía. El contenido de estos conceptos, sin embargo, resulta múltiple y se encuentra en contextos muy diversos a lo largo de la historia del ser humano. La reflexión sobre la felicidad es general en el mundo griego, pero es un concepto que se escapa a los límites de una definición compartida unánimemente, cada uno lo entiende de una manera que no siempre se puede compartir con los demás. Platón o Aristóteles, dejaron escrito la importancia que daban a este concepto, pero las diferencias de unos con otros impiden una noción común. Epicuro no podía ser menos y se aleja de la visión de la felicidad de sus predecesores.
La felicidad para Epicuro consiste en logra una vida feliz mediante el placer, esta actitud se denomina hedonismo, y había habido escuelas como la cirenaica de Aristipo de Cirene que habían adoptado el hedonismo como base de su filosofía, aunque en una forma diferente al epicureismo.
El concepto de hedoné usado por Epicuro, tiene un significado más amplio que el que puede dar a entender su traducción por placer, significa también gozo y se refiere tanto a los placeres de la carne como a los del espíritu, y depende de las escuelas dan mayor importancia a uno o a otro. A Epicuro le interesan más los placeres estables y duraderos caracterizados por la ausencia de dolor en el cuerpo o aponía y de perturbación en el espiritu o ataraxía, concepto este último que encontramos también en otras escuelas, pero también considera importante la satisfacción de los placeres cinéticos, dirigidos a evitar sensaciones de dolor.
Es deseable evitar los dolores del cuerpo pero son peores los dolores del espíritu, sin embargo también se pueden evitar, mediante un esfuerzo por erradicar las falsas opiniones, creencias irracionales y vanas esperanzas, que son las que causan las perturbaciones de nuestro espíritu y nos alejan de la serenidad, y esta es la misión de la filosofía.



Estoicos 


- La felicidad, para ellos, consistía en la paz y la tranquilidad del alma (ataraxia).
- No consistía en el placer y la ausencia de dolor, puesto que no podría ser algo fuerte y duradero porque no siempre depende de nosotros.
- El camino que llevaba a la ataraxia era la independencia y desapego ante los bienes del mundo exterior porque no depende de nosotros controlar las pasiones. Aceptar de buen grado el destino.

VIRTUD Y FELICIDAD

Muchas escuelas o teorías éticas pueden definirse mediante su actitud ante estos dos conceptos y según respondan a la pregunta “¿qué relación hay entre virtud y felicidad?” (donde “virtud”, como ya hemos visto, significa vivir bien, conducta correcta o buena, o simplemente “ética”). ¿Virtud y felicidad van necesariamente unidas o por el contrario son independientes, pudiendo darse la una sin la otra?
La respuesta estoica es que van unidas, ya que mediante la ataraxia y la autarquía, y viviendo según la naturaleza-razón se consigue la felicidad. [Evidentemente, todo depende del concepto de felicidad, de lo que entendamos por felicidad, para los estoicos la felicidad es un estado de autodominio y “desapego”: “vida, salud, honor, posesiones, placer, no son en sí y por sí bienes, como no son en sí y por sí males, la muerte, la enfermedad, las afrentas, la pobreza o el dolor”: “para el virtuoso la felicidad verdadera está en el sentirse libre de toda perturbación exterior, en la independencia y la tranquilidad interna” (Juan Carlos García Borrón en Historia de la ética I)] (Sobre la independencia interna v., lo dicho más arriba sobre las pasiones y las emociones).
La actitud de los estoicos ante las emociones y las pasiones (los “afectos”) ha presentado distintos grados y matices: desde los que han tratado de extirparlas hasta los que se han contentado con dominarlas o controlarlas (y de esta manera las han encontrado útiles, como Panecio de Rodas).
Otros estoicos relevantes en el imperio romano fueron el emperador Marco Aurelio, Epictecto (que fue esclavo) y Séneca (nacido en Córdoba). Séneca fue un estoico heterodoxo, algunas frases pueden resumir su pensamiento (o una parte importante del mismo). Por ejemplo, no desdeñaba los bienes materiales ni los placeres (aproximándose a Epicuro), pero siempre que no nos dominasen: “sepamos que los bienes son esclavos nuestros”, “las riquezas son mías, mientras que tu eres de las riquezas”, “tendremos el placer, pero seremos sus dueños y moderadores”.Por otra parte, insistió en la firmeza ante el sufrimiento y la adversidad: “La naturaleza golpea y hiere inevitable y constantemente, pero debemos mantenernos invictos”, “no sentir la propia desgracia es impropio del hombre, no soportarla es impropio del varón”[1], “Ser siempre feliz y recorrer la vida sin recibir mordiscos en el alma es ignorar la mitad de la naturaleza de las cosas”.

Otras ideas estoicas: la igualdad entre todos los seres humanos, la idea de cosmopolitismo, la actitud ante los dioses y la religión
Cínicos 

... y que como los perros,
unas veces movían el rabo
y otras veces mordían.



El sabio cínico considera que para alcanzar la felicidad es necesario la libertad, la autosuficiencia y el desapego. Los cínicos no estaban dispuestos a conceder que la felicidad dependiera de cuestiones ajenas a sí mismos, la libertad está en el centro de la forma de pensar cínica y se refiere a la libertad de acción y a la libertad de expresión.


Las acciones.

La teoría cínica proviene de la práctica y su fundamento se encuentra en la exigencia de libertad frente a todo aquello que pueda esclavizarse. Como parte de esta libertad radical se encuentra la libertad de palabra (parrhesia). 
Esta libertad de expresión es un rechazo de la polis y de la autoridad, porque va directamente contra sus propias normas, asumiendo la posibilidad de recibir severos castigos, incluso el exilio. La libertad de palabra utilizaba formas que habitualmente llegaban a ser ofensivas.

Junto con la libertad de palabra, otra característica del cínico es su desvergüenza (anaideia). Aceptaban el apodo de perros porque lo tomaban precisamente como el símbolo de su falta de vergüenza. Como parte de esta desvergüenza asumían el desprecio por las convenciones y el placer.
El cínico adopta un estilo de vida que representa su independencia y proclama la necesidad de autosuficiencia (autarkeia) para conseguirla. Pero para lograr esta autosuficiencia es preciso vivir de una manera sencilla, con deseos que puedan ser satisfechos fácilmente y con las únicas pertenencias que uno pudiera "salvar en caso de naufragio".
Los cínicos concedían un gran valor a la austeridad y a la frugalidad y en esto se asemejaban a los estoicos. Otra cuestión fundamental para el cinismo era la práctica de ejercicio físico, porque la disciplina (askesis) le fortifica frente a las adversidades imprevistas y aumenta su resistencia a vivir en la intemperie. Acostumbrarse a cuidar de sí mismos, sin criados, seguir dietas sencillas y vestir un simple manto y un bastón.
Los cínicos proponen también una vida conforme a la naturaleza, tomando a los animales como ejemplo de autosuficiencia. Los animales tienen pocas necesidades y se adaptan rápidamente a la situación en que se encuentran. Diógenes vivía en la polis, como si fuera un perro, con un comportamiento escandaloso para un ser humano, aunque no todos los cínicos llevaron el compromiso a tales extremos.
La imperturbabilidad (apatheia) es el ideal del sabio cínico, que vive alejado de todo lo que le produce perturbación o angustia y es capaz de adaptarse con indiferencia a las circunstancias. Y por último el cosmopolitismo cínico, que está relacionado con la libertad de no pertenecer a ningún país, ni estar obligado por las leyes, porque son regionales y lo que vale en un sitio no vale en otros. También está relacionado con la oposición a la polis, porque la naturaleza no tiene fronteras ni leyes.